Una Sirena está cantando,

llorando su lamento,

del amor imposible,

pues él.., esta en tierra.

 

La Sirena entona,

con su dulce voz,

una bella melodía,

cántico de desesperación.

 

- Dime Cielo mío,

  porque no puedes llegar,

  a este mi mundo frió,

  lleno de agua y de sal.

 

  ¿Quién me castigo por ser hembra?,

  ahora no puedo llegar,

  a disfrutar el amor en tierra,

  ¿quién dijo..., la mar es bella?.

 

Príncipe heredero del rey,

enamorado por demás,

de las melodías que le da el mar.

 

No comprende que en ellas,

hay un lamento, una voz,

que  clama a gritos,

llorando en pena su dolor.

 

La sirena en luna llena,

sale del mar,

es princesa de su reino,

es victima de la soledad.

 

Sacando su cuerpo al aire,

mecido entre olas,

pide a la luna nueva,

un milagro o que se la lleve a ella.

 

La luna mira de reojo,

como no queriendo escuchar,

llama a la gran estrella,

contándole las penas,

de la Sirena en alta mar.