A ti marinero...
que navegas junto a la mar,
viéndola en calma,
viéndola embravecer,
furiosa o calmada,
tu la tienes que querer.



A ti marinero....
De aguas saladas, 
que sal dejas de tu ser,
trabajando en aguas fuertes,
jugándote la vida a muerte,
forjando un destino cruel,
que te arrastra a trabajar,
lejos de tu hogar.



En el puerto las despedidas,
cuanta tristeza hay que padecer.
Sollozos y lagrimas...
por el temor de no volverte a ver.



Recopilas los buenos momentos,
de cuando estas con la familia,
cuando los veías reír y crecer.



Esas despedidas,
siempre frondosas son,
pues el mar te mira altivo,
te desafía al destino,
te despierta intranquilidad en el ser.



A ti marinero...
Que dejas a tu gente en puerto,
esperando tu volver.
Cuídate mucho mi buen amigo,
ellos te necesitan ver.



Pero el mar es altanero,
tiene la bravía en su ser.
Con garras se levanta,
para hacerte ver su poder.



Cielos que se oscurecen... ,
mar negro como estas
que levantas tu vuelo, 
sin que nadie te pueda frenar.



En esos momentos mi marinero... .
Pide a Dios... .



Cuídame a los míos,
yo no podré navegar,
siento todo perdido,
me ha ganado la mar.



A ti marinero...
Que contra el no puedes luchar,
con las garras él te ha llevado,
a lo mas adentro de su profundidad.



En el puerto todos esperan el verte llegar... .
Pero con el alma desgarrada. 

Ellos...
Ellos saben que no volverás.



Llantos de desespero,
pena en el mirar,
llantos de niños huérfanos,
porque sus papás no volverán.



Corazones desgarrados,
de mujeres amorosas que ya no verán,
ver llegar a su amor,
sentir sus abrazos, ni su calor.



Pero del cielo nacerá una estrella,
que brillara más que el sol,
para anunciar que su alma está en tierra,
que ella viva se quedo.



Las estrellas no ajenas,
a las almas que el mar llevo,
bordaran un
TE QUIERO en plata,
a la familia que te perdió.



A ti marinero...
Que desde el cielo aun puedes ver,
a ese mar cubierto en oro o en plata,
que el sol y la luna te dejaran ver.



A ti marinero...
Que desde ahí aun podrás ver,
cuantas veces las nubes negras,
lo volverán hacer embravecer.



Pero desde tu mirada ajena,
aún podrás ver la mar negra,
llevándose almas a la profundidad,
y nada podrás hacer...



Más que hacerles un hueco,
ahí donde tu estés.

Porque tengo que sentir el dolor, de las lagrimas saladas que hacen padecer, a mi corazón cuajado de amor, si yo te necesitaba tener, para navegar en tu alma y acariciar tu ser, ¿Por qué te lo has llevado,? Necesito estar junto a él... .Demelsa