Triste y en soledad,

la he visto pasar,

con su vestimenta rota,

su piel cuarteada por el frió,

en su mirada..., el desdén de la nada.

Viejecita y con bolsas,

mirando en la basura,

con sus piernas hinchadas,

su piel tiznada.

Andares cansinos,

mirada profunda de dolor,

y mirándola a los ojos,

ves opaco su color.

Ves que ya nada le importa,

que la vida para ella murió,

que sobrevive porque es ley,

pero ya no gobierna su timón.

Cuantas veces veras pasar, al mundo ante ti, con mirada de desprecio, aun sin saber nada de ti, que fue lo que te hizo llegar a estar asi, que es quien te hizo tanto daño, que te quito un techo donde vivir... Demelsa