Soy un alma en pena, 

que buscando esta, 

un corazón latiente, 

que me quiera cobijar, 

entre abrazos y besos, 

entre cariño y amar.

 

 

 

Ciegas son las palabras,

incultas y sin razón,

cuando hablas por hablar,

cuando no controlas tu timón.

Pero sabios son los consejos,

si dejas te llevar...,

por tu corazón.

 

 

Mensajes tiernos,

mensajes de calor,

que te atraviesan el alma,

 llegando al corazón,

creando una armadura fuerte,

 aunque de cartón,

que por unos momentos..,

 te da la sensación,

que vale la pena seguir,

 alabando al amor.

 

Lagrimas que se agolpan,  

en mi desnuda garganta, 

que ni respirar me dejan,

pues ellas están amargas, 

de no ver a su amor,

de no poder nadar,

en su cuerpo y en su ser,

porque la distancia,

les gano la baza,

y ya no se pueden ver.

 

El perfume marca una huella,

los besos marcan al corazón,

al unirse los labios,

el se vuelve loco de pasión,

las caricias marcan,

al sentimiento, a la sensibilidad,

que me pide tenerte en mis adentros

y que no salgas jamás.

 

Siento tristeza interior,

por la arrogancia de aquellos,

que se dicen mejor,

porque no hay nadie mejor ni peor,

tan solo gentes diferentes,

que de diferentes maneras...,

claman al amor.

 

 

Rosa de pasión,

que entrañas misterios y amor,  

tras tu rojo encantador,

y tus espinas de dolor.