Ando en mi morada,

cabizbaja, no siento nada.

Ando en mi morada,

intentando dar sentido,

intentando mantener un rumbo,

que haga cambiar mi destino.

Abandonando mi alma,

en ríos de tinta,

abrazando mi pluma,

entre mis dedos fríos,

por el sin sentido,

de un corazón partido.

Por un ser amado,

que abandono mi espacio,

marchando en la distancia,

dejándome cruel mancha,

en lo más profundo de mi ser.

Tu me prometiste amor eterno,

pasión desenfrenada,

la eternidad para no morir,

y sin embargo no queda nada.

El amor se esfuma,

como la bruma de las olas,

que llegan con pasión,

y marchan despavoridas,

buscando otra salida.

Ahora la nada me mata.

Ahora se que no soy nada,

tan solo un alma errante,

buscando un agujero,

donde enterrarme.

No me digas que me quieres,

no me digas que me esperas... ,

pues tu en tu tumba descansas,

y yo en vida..., muero de pena.

  Demelsa

 

                                                                                       

Puedes negar sentir ese dolor en tus adentros, pero que nadie diga, que no se sufre en el silencio, en la soledad de la frialdad, de la perdida de un ser, que llenaba tus sentimientos. Demelsa