Dulce reminiscencia,

el tenerte y sentirte

sin tenerte amarte,

sin tocarte besarte...

Dulce sueño dorado,

ese que no llega

pues se difumina

no lo siento

ni lo puedo abrazar.

Despiertame mi vida

sin que seas ese sueño

estando en mi lucidez.

Ámame...

Ámame despacio,

que te pueda saborear,

bebiendo de tu néctar,

disfrutando de tu amar.

Déjame encadenarme, a tus pensamientos y a tu voz, que yo te alimentare el alma y el corazón, con todo mi cariño y mi verbo del amor... Demelsa