Paloma Blanca

vuela rasa sobre la mar

déjale un mensaje,

a ese que ahí me ha de amar.

Dile que ya llego,

que temple la mar,

que arder la aremos,

bajo la mirada de la luna,

los cánticos de las sirenas,

la oda de las olas,

el brillo de las estrellas.

Dile que mi sed no se sacia,

que te necesito cual manantial,

dile que mi corazón palpita

para hacer melodía,

para poder danzar al mar.

Bailando en la soledad,

de nuestros cuerpos mojados,

descubiertos sin impedimentos,

para podernos amar.

Paloma Blanca,

 ya llegue,

mi amor esta ahí,

mi pasión se alza,

las olas levantan,

manos sobre la bruma blanca,

para invitarnos a entrar.

Paloma Blanca,

no marches,

tu serás testigo,

de como nos vamos amar.

Quitándonos las vestiduras,

nos adentramos en la mar,

entrelazados,

cual baile romántico... ,

en mi empiezas a entrar.

Suspiros entre el silencio,

soledad en la mar,

testigo de amor,

transformado en pasión.

Labios ardientes,

cuerpos candentes,

ajenos a miedos.

Amor mío,

me haces enloquecer,

mis sentimientos se pierden,

entre las olas del mar,

que nos mecen más rápidos,

para al éxtasis llegar.

Cielo mío te siento tan adentro,

de mi cuerpo y de mi ser,

te siento en mi corazón,

entre abrazos de pasión.

Cariño mío me distes tu fruto,

me has dado tu amor,

has regado mis entrañas,

has saciado mi sed.

Entre olas de plata,

entre susurros y amor,

entre tus labios ardientes,

testigos de nuestro amor.

Así escrito quedara,

en las profundidades del mar,

y las sirenas cantaran,

esta oda al amar.

  

Demelsa

Eres el sol de la mañana,

eres la luna del anochecer,

eres quien ilumina mi alma,

 y a mi ser lo haces perder.

 ¿Será esto amor?

 ¿Me envenenaste con tu ser?

 pues déjame así...,

 de otra manera no quiero ya ser.

Demelsa